Guía de diseño
Diseño web para dentistas: qué convierte visitas en citas
Una web bonita que no consigue citas es un folleto caro. El diseño web para dentistas no va de gustos: va de que un paciente con dolor de muelas entienda en cinco segundos que puede confiar en ti y sepa dónde pulsar.
El paciente decide en cinco segundos
Cuando alguien busca «dentista» en tu ciudad, no lee: escanea. Abre tres pestañas, mira por encima y cierra dos. En ese vistazo tiene que responder a tres preguntas sin esfuerzo: quién eres, dónde estás y cómo se pide cita.
Si para responder a alguna de esas tres tiene que hacer scroll o buscar en un menú, ya has perdido. Ese es todo el secreto del diseño que convierte.
Los cinco elementos que no pueden faltar
1. Un titular que diga lo que haces y dónde
«Bienvenidos a nuestra clínica» no dice nada. «Tu sonrisa, en las mejores manos de Salamanca» sitúa al paciente en un segundo: sabe qué es y sabe que es de su ciudad. El nombre de la ciudad en el titular hace más por ti de lo que parece.
2. Un botón de cita visible sin hacer scroll
El botón de pedir cita tiene que estar arriba, y tiene que ser el elemento más llamativo de la pantalla. En España, la vía que mejor funciona es WhatsApp: el paciente ya lo tiene abierto, no tiene que rellenar un formulario ni esperar una respuesta por correo.
3. Tus reseñas de Google, visibles
Las reseñas son la prueba social más barata que tienes y probablemente ya las has ganado. Sacarlas de Google y ponerlas en tu web es una de las cosas que más mueven la aguja, porque el paciente no se fía de lo que tú dices de ti: se fía de lo que dicen otros pacientes.
4. Los servicios, en el idioma del paciente
«Rehabilitación oral implantosoportada» es correcto y no lo busca nadie. «Implantes dentales» sí. Escribe los servicios como los busca la gente, no como los estudiaste. Cada servicio importante merece su propia página.
5. La cara del equipo
Una foto real del equipo vale más que cualquier adjetivo. Nada de fotos de banco de imágenes: un paciente detecta un stock a la primera y, cuando lo detecta, se pregunta qué más es falso.
Móvil primero, y no es un detalle
La mayoría de las búsquedas de «dentista + ciudad» se hacen desde el móvil, muchas veces de pie y con prisa. Si tu web se ve mal en un móvil, no tienes un problema de diseño: tienes un problema de negocio.
Móvil primero significa botones grandes, textos legibles sin ampliar y una web que carga rápido con datos móviles. Si tarda más de tres segundos, buena parte de la gente ya se ha ido.
Prueba rápida: abre tu web en el móvil, con datos y no con wifi. Cronometra. Si tardas más de tres segundos en ver el botón de pedir cita, ya sabes por dónde empezar.
Errores que vemos una y otra vez
- Carrusel gigante de fotos. Es bonito, pesa mucho y nadie lo mira. Ocupa el sitio del botón de cita.
- Menú con quince entradas. Cuantas más opciones das, menos decide el paciente.
- Formulario de ocho campos. Cada campo que añades es gente que abandona. Nombre y motivo bastan.
- PDF de precios. Nadie descarga un PDF desde el móvil para saber cuánto cuesta una limpieza.
- Textos escritos para otros dentistas. Tu paciente no es tu colega.
Velocidad y cumplimiento legal
Dos cosas aburridas que importan. La primera, la velocidad: Google la usa para decidir a quién enseña antes, y tus pacientes la usan para decidir si esperan. La segunda, el RGPD y la LSSI: si recoges datos por un formulario, necesitas aviso legal, política de privacidad y de cookies. No es opcional y no es caro arreglarlo.
Cómo saber si tu diseño funciona
No por si te gusta. Por si el teléfono suena más. La forma honesta de comprobarlo es verlo funcionando antes de pagar: con tu nombre, tus servicios y tus reseñas, no con un mockup genérico.
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