Ejemplos
Ejemplos de webs de clínicas dentales que funcionan
Mirar ejemplos es la forma más rápida de entender qué separa una web que trae citas de una que solo existe. Aquí tienes dos que puedes abrir y recorrer entera, y la lista de lo que tienen en común.
Aviso honesto: los dos ejemplos que enseñamos abajo son demos de muestra creadas por nosotros, no clínicas clientes. Los nombres y las reseñas son de demostración. Preferimos decírtelo a colgarnos medallas ajenas.
Ejemplo 1: Clínica Dental Sonrisalud (Salamanca)
Una demo de clínica generalista. Lo interesante está en el primer pantallazo: titular con ciudad incluida, botón de pedir cita por WhatsApp en primer plano, un segundo botón de llamar y, justo debajo, la valoración con estrellas.
Todo lo que un paciente necesita para decidir está antes de hacer scroll. Debajo, los tratamientos con los nombres que la gente busca de verdad: implantes, ortodoncia, blanqueamiento. Cada uno con su página propia.
Ejemplo 2: Clínica Dental Vallmar (Burgos)
La misma lógica con una identidad visual distinta: colores más cálidos y otro tono. Sirve para enseñar algo importante: la estructura que convierte no obliga a que todas las webs se parezcan. Cambian los colores, la tipografía y las fotos; no cambia el orden en que se le cuentan las cosas al paciente.
Qué tienen en común (y qué copiar)
Si solo te llevas una cosa de esta página, que sea esta lista. Es lo que comparten todas las webs dentales que funcionan, sin importar el presupuesto:
- Ciudad en el titular. El paciente confirma en un segundo que eres de su zona.
- Un solo botón principal. Pedir cita. Todo lo demás es secundario.
- WhatsApp como vía de contacto. Menos fricción que cualquier formulario.
- Reseñas de Google a la vista. Y con el número real, no «excelencia garantizada».
- Servicios con nombres buscables. «Implantes dentales», no tecnicismos.
- Carga rápida en móvil. Sin carruseles pesados ni vídeos de fondo.
- Textos legales en el pie. RGPD y LSSI, que además dan confianza.
El orden en que se le cuentan las cosas al paciente
Fíjate en que las dos demos siguen exactamente la misma secuencia, y no es casualidad. Es el orden en que un paciente se hace las preguntas:
- ¿Quién eres y dónde estás? Titular con ciudad, arriba del todo.
- ¿Puedo fiarme? Estrellas y número de reseñas, justo debajo.
- ¿Haces lo que necesito? Los tratamientos, con nombres reconocibles.
- ¿Cómo pido cita? El botón, presente desde el primer pantallazo y repetido al final.
Cuando una web falla, casi siempre es porque rompe este orden: empieza contando su historia desde 1998 y deja el botón de cita escondido en un menú.
Qué mirar cuando veas la web de otra clínica
Haz esta prueba con la web de la competencia de tu zona. Ábrela en el móvil y cronometra cuánto tardas en encontrar el botón de pedir cita. Si tardas más de cinco segundos, ahí tienes tu hueco.
Después mira si el teléfono es pulsable, si la dirección abre el mapa y si hay alguna cara del equipo. Son tres detalles pequeños que separan una web hecha con cuidado de una plantilla rellenada con prisa.
Señales de que una web está abandonada
Es más común de lo que parece, y es una oportunidad: horarios de hace tres años, un «Feliz Navidad 2021» en portada, teléfonos que ya no existen o un aviso de «no seguro» en el navegador. Una clínica con una web así está perdiendo pacientes cada semana sin enterarse.
Cómo se ve la de tu clínica
Los ejemplos ayudan, pero siempre queda la duda de cómo quedaría lo tuyo. Por eso trabajamos al revés que casi todos: en vez de enseñarte un catálogo, montamos tu web con el nombre real de tu clínica, tus servicios y tus reseñas de Google, y te la enseñamos funcionando.
La ves, la recorres desde tu móvil y decides. Si no te convence, no pagas nada. Puedes consultar antes cuánto cuesta una web para clínica dental para no llevarte sorpresas.
¿Cómo quedaría la web de tu clínica?
Te la montamos con tus datos reales y te la enseñamos funcionando. Gratis y sin compromiso.
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